La seguridad financiera es fundamental para que los adultos mayores puedan tomar decisiones sobre dónde y cómo envejecer. Sin embargo, muchos adultos mayores no gozan de seguridad financiera: carecen de ahorros para la jubilación, ahorros para emergencias y las herramientas de gestión financiera necesarias. De hecho, el 47 % de los adultos mayores (de 55 años o más) no cuenta con los ahorros líquidos necesarios para afrontar una crisis financiera.
A medida que más y más adultos mayores abandonan la fuerza laboral tradicional y sus fuentes de ingresos cambian, necesitan una variedad más amplia de herramientas de ahorro de emergencia.
La Fundación SCAN se asoció con el Programa de Seguridad Financiera de Aspen para explorar cómo adaptar productos y servicios para satisfacer esas necesidades e inspirar la innovación del mercado.